Todos sabemos lo que son los gases o flatulencias y, aunque es un tema tabú para muchas personas, es conveniente hablar de ellos cuando se trata de nuestro bebé. Es un tema importante debido a que los bebés tienen muchos más gases que lo niños o las personas mayores. Pero, ¿de dónde proceden los gases? Uno de los resultados de la degradación de los alimentos en el tracto gastrointestinal son gases tales como CO2 o metano que luego son expulsados al exterior ya que son productos de desecho que nuestro cuerpo no puede utilizar.
Una de las causas más frecuentes de los gases es la introducción de aire mientras el bebé come debido a que lo hace muy rápido o que según con que se alimente haga que le entre aire en su aparato digestivo. Esto tiene como resultado el hinchazón de barriga y, más tarde, la expulsión de ese aire en forma de flatulencias. Otras causas pueden ser que el aparato gastrointestinal no esté desarrollado plenamente o que el bebé tenga intolerancia a algún tipo de alimento o componente.






